Un buen sistema de control de plagas
empieza con una precisa identificación del organismo
causante del daño, solo así se
puede diseñar un tratamiento adecuado.
Como resultado de una identificación errónea,
a parte de los problemas comerciales que pueden
aparecer, pueden encontrarse otras dificultades,
como las que están relacionadas con la
sanidad, la seguridad y las normativas vigentes.
Los ejemplares se deben enviar debidamente
protegidos contra golpes o presiones, preferiblemente
dentro de un bote pequeño de plástico
o vidrio y no es necesario añadir ningún
líquido conservante. Se recomienda recoger
varios especímenes en la misma muestra y adjuntar
una descripción del sitio donde
se han encontrado.